TOXINA BOTULÍNICA

Toxina botulínica para tratar líneas de expresión.

La aplicación de toxina botulínica se usa como tratamiento para las líneas de expresión dinámicas del rostro. Para entender cómo funciona, es importante conocer que hay dos tipos de arrugas:

Las estáticas: son aquellas que no se modifican con los gestos y permanecen en todo momento. Por lo general, suelen ser producidas por el resquebrajamiento de la piel generado por el daño solar.

Las dinámicas: son las arrugas que se producen cuando el músculo se contrae y la piel que lo acompaña también.

Con la aplicación de la toxina botulínica, este tipo de arrugas pueden eliminarse o atenuar su apariencia.

Las principales zonas de aplicación de la toxina botulínica son la frente, el entrecejo, y alrededor de los ojos (las famosas "patas de gallo") y la boca.

La toxina botulínica produce una relajación muscular, lo que hace que la piel también se relaje. El objetivo del tratamiento es disminuir la fuerza de contractilidad del músculo y no paralizarlo, ya que así el rostro pierde los gestos naturales y su expresividad.

Para la aplicación de la toxina botulínica, hay que tomar las medidas de asepsia habituales en la piel. Se inyecta con una aguja muy fina sobre los músculos faciales, en forma casi indolora.

Las inyecciones de toxina botulínica son prácticamente indoloras. El paciente puede reincorporarse casi de inmediato a sus actividades habituales.

El médico que realice el tratamiento debe tener un conocimiento completo de la musculatura facial y contar con una sólida formación en la técnica de inyección, puntos esenciales para lograr buenos resultados estéticos. Antes de realizar la aplicación de toxina botulínica, debe realizarse una consulta médica (que en SkinMedical es gratuita) para informar al paciente sobre el objetivo del tratamiento, el procedimiento de aplicación, los resultados esperados, así como también la duración del efecto y las contraindicaciones.

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